LA
SUCESIÓN EN LA UNAM SERÁ SANGRIENTA
Por Gerardo Reyes Gómez (LD
04-11-02)
Si algún
rector o ex rector de la UNAM nos dice que aceptó presentar su
candidatura a la rectoría para completar un periodo de cuatro años, nos
está mintiendo. Absolutamente todos, a partir del día que toman posesión
planean y trabajan para ejercer el mando de jefe nato de la Universidad
por dos periodos, unos logran la reelección y otros no, pero, sin excepción,
así funciona la mente humana y un gran conocedor de ella es,
precisamente, el actual rector doctor Juan Ramón de la Fuente.
En círculos
académicos corren diversas versiones sobre los planes que tiene el rector
De la Fuente para el futuro, pero sospechosamente ninguna contempla la de
la reelección, sino que la mayoría de estas giran en torno a que él ha
recibido una invitación del poder central para ocupar una posición muy
difícil de rechazar. El resto de ellas suenan un tanto descabelladas. Se
afirma, con una cierta contundencia, que el más alto funcionario de la
gran casa de estudios aceptará la candidatura para contender en las próximas
elecciones para la Presidencia de la República, bajo el cobijo de uno de
los partidos de reciente emergencia al plano de la competencia política
nacional. Los propaladores insinúan, sin llegar a explicitarlo, que ese
partido podría ser el de Jorge Castañeda, esto es, el que le formó
Sergio Aguayo para en su momento se proyectara la candidatura del
canciller a la Presidencia de al República, claro que esto se presentaba
viable antes de que a Castañeda se le comenzara a desdibujar el
escenario, debido a una predisposición de franco rechazo proveniente de
la señora Sahagún de Fox. Aclaramos que en lo descrito puede existir una
buena dosis de maledicencia de parte de los interesados en difundir la
especie pero recordemos: en política la forma es fondo.
Los
argumentos con que tratan de justificar la última versión citada, se
refieren al brutal desgaste que han sufrido en los últimos meses los tres
partidos mayoritarios del especto partidista en México, el PRI, el PAN y
el PRD. Sin embargo, esto no pasa de ser un intento de cubrir, tras una
cortina de humo, el diseño de una estrategia encaminada a proteger, hasta
donde sea posible la figura del rector De la Fuente, para que en el
momento oportuno el rector, si así lo decide, se lance a la reelección
sin darle tiempo a sus contendientes a hacerle garras su imagen. Hasta
parecería que el diseño de la estrategia para proteger al rector hubiera
sido diseñada por algún ex subsecretario que, sobre todas las cosas ama
el poder, como su única y última razón de su existencia.
En
fin, podríamos afirmar que, a pesar de todo, de no
llegar De la Fuente a la recta final por la sucesión con toda su
fuerza y la legitimidad que respalda una muy buena actuación, la que más
saldría perdiendo es, sin lugar a dudas, UNAM y al mismo tiempo la nación.
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