la cartera de Hacienda y C. P. al señor Gil Díaz. Todo indica que ello fue gracias a la intervención de ese tenebroso personaje que legara a México Carlos Salinas de Gortari, me refiero a José Córdoba Montoya. Pero Gil Díaz, a quien muchos apodan "Mr. Avantel", no pasa de ser un empleado de ese poderoso grupo empresarial y financiero al que también sirve Pedro Aspe. Grupo que, por añadidura, fue el usufructuario del tesoro del "Vita", aquel navío español que trajo a nuestro país cerca de la mitad del tesoro de la hacienda de la madre patria, cuando casi al fin de la guerra civil española, el grupo perdedor decidió dividir entre México y a la URSS el tesoro de sus arcas nacionales. El objetivo era poner a salvo el tesoro español, sin embargo,  terminaron perdiendo sus activos, gracias a esos empresarios de antifaz. Pero esos, "hoy, hoy, hoy", son secretos de Estado que otro día comentaremos.