Linea Directa


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EL NARCOTRÁFICO Y LA CODICIA PANISTA

¿El señor Calderón es, o se hace? ¿En qué idioma quiere que se lo escribamos? El desbordamiento de la violencia y de los problema de descomposición social que ha producido el narcotráfico devienen de la desaforada codicia panista.

Línea Directa ha tratado con cierta regularidad estros temas y al círculo de poder de Los Pinos todavía no le cae el veinte. El brutal desgaste de las instituciones políticas, sociales y aun religiosas provienen del mismo origen: la codicia de la clase política panista.

Cuando el régimen de Vicente Fox se encuentra que al margen del gobierno funciona una estructura paralela multimillonaria en dólares, les llenan los ojos del brillo de la codicia y hacen los arreglos para apropiarse del negocio que el PRI montó luego de muchos años de haber utilizado el método de la prueba y el error. Sin embargo, los nuevos panistas no tenían la experiencia para manejar una tan compleja estructura financiera de poder y corrupción. Y claro, rompieron los equilibrios existentes, con todo lo que ello significaba.

A la señora Martha y a sus socios se les ocurrió que deberían poner a trabajar a su favor lo que ya estaba ahí. Utilizando al procurador Macedo de la Concha lograron sacar al Chapo Guzmán de un penal de alta seguridad al que había sido trasladado para poder hacer más fácil el escape y le brindaron protección fondos y reforzaron una estructura que ya funcionaba.

Al mismo tiempo iniciaron los ajustes jurídicos para extraditar a los capos de otros cárteles, que se encontraban presos en el penal de La Palma. Iniciaron una cacería de capos de organizaciones como el Cártel del Golfo y aplicaron el poder del Estado para minimizarlos y destruirlos. Todo ello rompió los acuerdos previos entre el mosaico de cárteles del territorio nacional. Y ahí comenzó una guerra que aún está lejos de terminar.

Pusieron a trabajar en esas estructuras a gente nueva y, sobre todo, cambiaron las reglas del juego y, al mismo tiempo el código de ética del trato entre cárteles. Así lograron abrir la Caja de Pandora del narcotráfico en México. Hombres prominentes del gobierno dejaron de ser los árbitros del juego y se convirtieron en juez y parte. Su codicia es insaciable, después de haber estado fuera del negocio durante décadas se vieron rodeados de lujos y bonanza. Nada era suficiente y nada los llenaba.

Poco antes de eso, la Secretaría de la Defensa Nacional alentada por su contraparte estadounidense había cometido un grave error: enviar a EE. UU. a entrenar y profesionalizar a cuerpos de élite de llamados Gafes, sin la preparación ética y psicológica necesaria para asimilar la capacitación y saber utilizar la fuerza y utilizar adecuadamente el poder de las nuevas armas puestas en sus manos. A su regreso de los EE. UU. no pocos de estos elementos entraron al servicio de un cártel y coadyuvaron al rompimiento de los equilibrios pactados entre las diversas organizaciones.

Todo lo descrito a grandes rasgos, contribuyó a la descomposición, primero de las fuerzas que antes operaban controladas por un sector del Estado contando siempre con un personaje muy cerca del poder presidencial. Pero la codicia rompió los acuerdos y comenzaron a irse por la libre, los que se sentían con más derechos.

El resultado es la situación que ahora vive el país. Una delincuencia organizada desbordada, sobrepasados todos los límites de violencia y saña, las instituciones contaminadas y semidestruidas y el control y la gobernabilidad por los suelos.

Pero ni esta catarsis ha sido capaz de hacer ver a una dirigencia del Estado corrupta e insaciable, la forma de encarrilar de nuevo un proyecto de nación viable y con futuro. Pobre México y pobres de nosotros.

  

       Gerardo Reyes Gómez

1o. de septiembre de 2008

 

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LOS EMPRESARIOS PIDEN EL RELEVO DE CALDERÓN

Este pasado jueves 21,  como si fuera una convención del poder político de México, se fue reuniendo en Palacio Nacional lo más granado de la corrupción de la clase política mexicana. En la reunión de la República estaban bien representados los tres poderes de la Federación.

La reunión sobre seguridad nacional promovida y fomentada aparentemente por organismos no gubernamentales, lo que terminó siendo una mentira, se llevó a cabo bajo las directrices del Poder Ejecutivo. Sin prever que el evento terminaría convertido en un acto de catarsis para intentar lavar culpas, ineficiencias, Irresponsabilidades, penas propias y ajenas.

A pesar de todo la reunión resultó histórica y altamente aleccionadora, cuando se les salió de control, porque los diseñadores nunca previeron el nivel emotivo de auténtica rabia social del que resultó ser el principal orador del evento, el empresario Alejandro Martí, padre del niño recientemente secuestrado y asesinado quien, representando informalmente la voz de muchos empresarios, elevó la denuncia de ineficiencia, corrupción e impunidad de que hacen gala los funcionarios del gobierno federal y los equipos de gobierno locales de las diferentes entidades del país. En materia de seguridad todos los responsables fueron sentados en el banquillo de los acusados, y resultaron culpables, comenzando por el Felipe Calderón.

Con un gesto en el rostro de “trágame Tierra” Calderón, a quien la mayoría de la sociedad califica como presidente espurio, tuvo que soportar la andanada de tremendas y grandes verdades con las que aquel padre, pletórico de dolor e indignación, denunció la irresponsabilidad de las autoridades de todos los niveles en el asesinato de su hijo. A su hijo, y a los hijos de otros muchos padres, no los mató una banda de la delincuencia organizada. ¡No, fueron los allí reunidos los que no hicieron su trabajo y cobran sin trabajar lo cual es una forma de corrupción, incluido Calderón Hinojosa.

Como para confirmar lo que expresaba el empresario allí en la reunión, a la misma hora y bajo el mismo techo, estaban presentes conocidos delincuentes o encubridores de delincuentes: como Mario Marín, el tristemente célebre gobernador poblano, y su socio Emilio Gamboa; el gobernador de Sonora Eduardo Burs, el de los narcocamiones, con la leyenda de Bachoco impresa en los laterales de sus camiones, el también gobernador de Oaxaca, sostenido en el cargo por obra y magia de la colusión PRI-PAN; Ortiz Mayagoitia el protector de delincuentes de la Suprema Corte de Justicia. Esto es, que por donde quiera, en aquel amplio recinto de Palacio, ese día olía a podredumbre, a corrupción, impunidad, ineficiencia e injusticia.

Nunca antes en la historia se le había restregado frente a frente,  públicamente a un  presidente que, además de inepto era corrupto, y se le mencionara que si no podía con el puesto que renunciara. Y Calderón tragó camote en cantidades memorables, como nunca antes en su vida. Hubo de reunir toda la cachaza y cinismo del mundo para resistir toda la andanada del empresario y, sin dibujar en su rostro el menor asomo de sonrisa, salió del recinto sintiéndose tan chinche como en realidad es.

Estamos seguros que Calderón sufrió lo que se llama confusión de lenguajes, pero quienes entendimos el fondo de los mensajes y leímos entre líneas, nos dimos cuenta del fracaso de ese hombre que alimentará irremisiblemente, las atarjeas de las aguas negras de la historia.

  

           Gerardo Reyes Gómez

25 de agosto de 2008

 

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PIENSA MAL Y ACERTARÁS

En tiempos de envenenamiento total de la política en México, cobra actualidad el adagio popular con el que iniciamos este editorial. ¿No le parece al lector altamente sospechoso que casi toda la atención y la crispación ciudadana nacional, producto del intento calderonista para privatizar PEMEX se haya disipado en gran medida, en solo una semana?

Lo anterior, al parecer se achaca al secuestro del joven Fernando Martí, hijo de un prestigiado empresario ampliamente conocido en las elites económicas mexicanas, el cual parece que prendió la mecha de una explosión mediática y una indignación social de proporciones totalmente inéditas en México. Sin embargo, ligando el lamentable acontecimiento del plagiado, con el intento más serio para despojar a nuestro país de su patrimonio energético, surgen preguntas que tendrían que encontrar respuestas en el ámbito de las principales procuradurías del aparato de justicia.

¿Fue asesinado el joven Fernando Martí? O se trató de una ejecución a sangre fría, prefabricada, planeada, y operada por algún aparato de seguridad del Estado, porque si solo fue el acto irracional de un grupúsculo de malhechores, de los que hay cientos desperdigados en el territorio nacional, el acto posee una dimensión estrictamente limitada. Pero si por el contrario, el suceso se debió al cumplimiento de una orden de la delincuencia organizada, entonces la interpretación se torna mucho más compleja, porque en México desde hace décadas, la delincuencia organizada obedece al aparato institucional. En este caso la ejecución es un crimen de Estado y por los resultados que se están observando en la comunidad nacional, parece haber logrado el propósito de hacer desaparecer del especto noticioso y político el tema del intento de despojo de los recursos energéticos del país. 

Durante las investigaciones policíacas del caso de Fernando Martí, han surgido algo más que dudas razonables e incongruencias fundamentales, especialmente cuando todas las autoridades que se han visto involucradas en la investigación coinciden en que el secuestro fue llevado a cabo por un grupo de profesionales que sabían lo que hacían y sería infantil pensar que un pleito por un botín  de escasos cinco millones de pesos echara a perder semanas o meses de planeación y pusiera en  riesgo la propia seguridad de todo el grupo.

No obstante lo anterior, lo más sospechoso del caso ha sido la reacción de los medios de comunicación electrónicos que, en forma notoriamente coordinada respondieron para aplastar cualquier noticia referente al proceso político de la defensa ciudadana contra la privatización de PEMEX. Dieron un vuelco a la atención de la opinión pública, ahora dirigida a plantear soluciones al problema de la seguridad. Como si el acto de traición a la patria del poder central de la Federación, que conlleva a la enajenación de PEMEX a manos extranjeras, no fuera un asunto de seguridad nacional.

Recordemos que un acto de similar inspiración social fue utilizado durante el sexenio de Vicente Fox como cortina de humo para cubrir el desafuero de López Obrador. Las organizaciones sociales participantes fueron casi las mismas que ahora, pero lo más notable es que también las estrategias de los poderes fácticos, entonces, como ahora, son las mismas. Aquí hay gato encerrado.

  

           Gerardo Reyes Gómez

18 de agosto de 2008

 

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UNA DE CAL, POR LAS QUE VAN DE ARENA

Y nos ganó el cinismo…, como alguna vez apuntara que sucedería, en un  momento de inspirada lucidez José López Portillo, aquel muy mexicano y disoluto ex presidente envuelto en sexo, pasión y lágrimas. Hoy, la parte privilegiada de la sociedad nacional enfrenta el rostro horrible del miedo, y el de la violencia organizada.

La Violencia Organizada, esa que prepotente nace en el seno de las instituciones del Estado, haciendo gala de la impunidad más absoluta. Cuando el Estado maltrecho y vapuleado por la realidad, es incapaz de garantizar la seguridad de los miembros de la comunidad, un derecho al que aspira cada ciudadano, entonces el error de unos estúpidos genízaros criminales provoca sentimientos sociales de iracundia entre las capas de privilegiados y sobre protegidos empresarios que evocan unas lágrimas de cocodrilo por los tiempos idos. Aquellos en que el discurso de los cursis hablaba de “los ricos también lloran”.

El joven Fernando Martí, por su juventud y lamentable muerte, ha sido convertido en un icono de la injusticia social que le demuestra a la sociedad que no por ser privilegiado miembro de la oligarquía, se está a salvo de la violenta estupidez que campea por todos los rincones de la nación. 

Es la descomposición social y política de nuestro país el caldo de cultivo que ha propiciado miles de muertes violentas en nuestro territorio. No falta, a estas alturas del partido, alguien que jure que este tipo de acciones corresponden a una estrategia premeditada puesta en marcha desde centros de poder conductista, al servicio de un globalismo hegemónico y deformante.

El hecho real es que la autoridad política del Estado, de alguna manera ha propiciado y hasta avalado la conducta de la impunidad. ¿Con qué cara reclama el Gobierno Federal a la delincuencia que no exceda los límites de la convivencia pacífica, si desde el poder central se propicia y encubren actos de rapiña delincuencial en el otorgamiento fraudulento de contratos para parientes y amigos y, contra los preceptos de la ley fundamental, pone en venta de “garage” el patrimonio de los mexicanos, utilizando los valiosos como corruptos servicios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para legitimar el despojo?

¿Acaso no saben los políticos modernos del calderonismo rapaz, que se debe predicar con el ejemplo? Y si Felipe Calderón y Camilo Mouriño se sienten con derecho a violar la ley, ¿por qué los miembros de las mafias bajas de la jerarquía gobernante no pueden hacer lo mismo? Si esto no es descomposición política, económica y social, díganos entonces qué es.

No señores empresarios, quien mató al joven Martí no solo fueron los genízaros criminales, también tienen metidas las manos hasta los codos, el ilegítimo sistema presidencial que ha propiciado esas conductas y las continúa protegiendo.

Esa fue la buena noticia, la mala es que a partir de ahora los empresarios cómplices de Calderón no podrán dormir tranquilos y sus gastos por el alquiler de personal de seguridad profesional se les irán hasta el cielo, y ni esto les garantizará continuar con vida. Comienzan a pagar justos por pecadores, pero así es la vida o ¿acaso me equivoco, señor Calderón?

  

           Gerardo Reyes Gómez

11 de agosto de 2008

 

 

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BUSINESS ARE BUSINESS; EL PENTÁGONO

En un alarde de cínico pragmatismo moderno, esa organización filantrópica, mundialmente conocida como el Pentágono, pidió autorización al Congreso de Washington para venderle al gobierno pelele de Irak un lote de armas que serán utilizadas para mantener en el poder al grupo hegemónico designado por los EE. UU. para gobernar la nación ofendida por el espíritu bélico del imperio estadounidense.

La operación comercial que muy pronto cerrará el Pentágono con Irak implica una transacción de 10,700 millones de dólares y abarca, desde tanques de guerra, aviones, helicópteros, vehículos blindados, importantes lotes de armas cortas y hasta equipos de radiocomunicación. Lo paradójico del caso es que, mientras que los EE. UU. han dedicado más de dos años a masacrar a la población civil iraquí, produciendo cientos de miles de muertos en ese país, ahora, cuando todavía ambos países oficialmente se encuentran en guerra, se disponen a hacer negocios utilizando los servicios de los contratistas del Pentágono General Dynamics, Raytheon, Armatec (de Canadá) FPI, BAE Systems (del Reino Unido) y Oshkosh Trucos. Que como pueden apreciar nuestros lectores se trata de puras Hermanitas  de la Caridad, tratando de ayudar en sus necesidades bélicas a la desnutrida Irak que, en materia de liquidez económica, no tiene en qué caerse muerta.

La carencia de recursos contantes y sonantes no es un obstáculo tan serio que no pueda ser resuelto por el enorme espíritu emprendedor del Pentágono porque, para eso invadieron a Irak, para poder disponer libremente de sus recursos petroleros. Así que, aunque Irak esté medio muerta de hambre, éste país no ha dejado de ser un cliente solvente y muy valioso para los señores de la guerra estadounidenses.

El humanismo mostrado por el gobierno del presidente Bush sobrepasa las más optimistas expectativas de sus numerosos admiradores en el mundo. Nos tiene anonadados y solo esperamos que en esa “democrática” competencia que se da entre los candidatos a la Presidencia de los EE. UU. gane el mejor norteamericano, el más patriota, el moderno ángel de la guardia de cada famélico iraquí.

¡Bravo! señores de la guerra. Han dado una lección inolvidable al mundo. Una lección capaz de hacer historia y que, con su madre se la coman.

 

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Señor Beltrones ¿por qué, solo para romper su costumbre, no les habla con la verdad a los mexicanos que dice representar en el Congreso y les dice que la privatización de PEMEX ya estaba pactada con antelación al ejercicio de los foros de consulta. Que se organizaron estos con la esperanza de que con ellos se legitimara, aunque fuera solo en parte, una decisión que ni siquiera ustedes ya habían tomado, sino que la orden les venía del exterior del país?

¿Por qué con toda la prepotencia del mundo se montó una perversa mega farsa, organizada por el Senado para consultar a personas de buena fe, a instituciones prestigiadas como la UNAM, la UAM y decenas más, en un ejercicio tan inútil, como tramposo argumento de que en el dialogo y la discusión abierta se encontrarían vías que enriquecerían la toma de decisiones trascendentes para el Estado mexicano en materia de sus energéticos. Especialmente cuando usted y sus socios sabían y habían decidido que pasara lo que pasara en esos foros, no podría variar en un ápice la determinación de arrebatar a PEMEX de las manos de los mexicanos. ¿Por qué  hicieron tan evidente y escandaloso el fraude y la burla del despojo a la comunidad nacional?

¿Que acaso Beatriz Paredes, usted senador Beltrones y Emilio Gamboa no tienen algo mejor que hacer que traicionar constantemente los intereses de la nación y hacer escarnio de gentes y valiosas  instituciones que realmente creyeron que aportando talento, conocimientos, ideas, experiencia y corazón podrían frenar los apetitos de las transnacionales?

Por qué le faltaron tamaños señor Beltrones para decirle al pueblo que el despojo era un acto consumado y que no había nada qué hacer para cambiar los acuerdos tomados en negociaciones ocultas, con los representantes de la hegemonía de poder mundial en materia petrolera. Por que se llevaron entre los pies hasta las docenas de intelectuales orgánicos que cobran por tarifa preestablecida la línea ágata publicada en los medios escritos de mayor penetración en los poderes fácticos de la nación.

Aparte de inútil, cruel y ventajosa la medida de abrir los foros resultó salvajemente aleccionadora; demostró al pueblo la prepotencia tramposa de un poder de la federación haciendo escarnio de la inocencia ciudadana. Pero ustedes se lo ganaron: su credibilidad y legitimidad como parte gobernante, nunca podrá ser reparada a niveles de la mínima decencia exigida por la convivencia política pacífica. Han abierto una brecha difícil de cerrar entre gobernantes y gobernados. Los nombres de Beltrones, Paredes, Labastida, Gamboa,  el nuevo Madero y Creel merecen ser escritas en una pared del recinto del Congreso, no con letras de oro, sino con pinceladas de excremento, para que los mexicanos recordemos el hedor de la traición de una ristra de mal nacidos que fueron la cereza del pastel de tamaña ignominia y que obligaron al pueblo a encontrar, aunque fuera en la violencia y con las armas en la mano, las vías de solución a quienes se robaron al país para entregarlo a los mega poderosos del planeta.

  

           Gerardo Reyes Gómez

28 de julio de 2008

 

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LA PRESIDENCIA SIN VERGÜENZA

El señor Felipe Calderón inauguró en México un nuevo estilo personal de gobernar: la Presidencia sin vergüenza. Que razón tenía el ex presidente José López Portillo, cuando afirmó que traspasados ciertos límites, México corría el peligro de transformarse en un país de cínicos.

Desde hace meses casi no pasa semana en la cual no se denuncien nuevos hallazgos de tropelías, corruptelas, acciones antipatrióticas, delitos tipificados por el derecho penal, administrativo o civil y, a pesar de ello la nave del Estado, dando tumbos y bandazos, continúa precariamente su marcha casi como si nada estuviese pasando.

Un día son decenas de contratos presuntamente fraudulentos otorgados por PEMEX, adjudicados a la familia del secretario de Gobernación. Otras son denuncias documentadas de acciones de macro empresas que evaden el pago de impuestos al fisco, con la complicidad directa de las autoridades de Hacienda. En otras se aprecia la mano cómplice de adjudicaciones sin licitación o concurso previo en dependencias como la Secretaría de Comunicaciones, otras son erogaciones millonarias para el dispendio. Pero las más peligrosas son aquellas que atentan contra la seguridad nacional, porque patentizan acuerdos que, en lo obscurito, han servido para restarle soberanía a la nación como aquellos que permiten y avalan la operación de fuerzas paramilitares estadounidenses en nuestro territorio, como las que puso en evidencia el ilegal tránsito de personas de nacionalidad cubana por nuestro territorio, operación que fue encubierta por las autoridades migratorias de la Secretaría de Gobernación y por la SIEDO de la Procuraduría General de la República.

Sin embargo, y a pesar de lo descrito, aquí no pasa nada. Se extiende un espeso velo de impunidad cubre todas esas conductas delictivas. La Presidencia de la República (formal) ha perdido todo el respeto de los mexicanos e insiste con todo el cinismo del mundo en proteger a centenas de funcionarios corruptos como si fueran blancas palomas de la paz.

Nadie se percata de la enorme debilidad del Estado, porque la fortaleza de éste no depende de la cantidad de efectivos militares que lo respaldan. Sin la fuerza moral que debe detentar la autoridad el gobierno vale muy poco. Pronto llegará el momento en que los ciudadanos, o al menos la mayoría, no cumplan con las disposiciones legales, porque ¿con qué derecho se exige a los ciudadanos el pago de sus impuestos, si el Gobierno Federal otorga mecanismos espurios para eximir a los poderosos empresarios del pago de los mismos?

Del gobierno sordo y el gobierno injusto se transita necesariamente, al gobierno autoritario. Y, si ese es el camino que marca la insensibilidad de la autoridad central del Estado, entonces que se atengan a las consecuencias. 

  

           Gerardo Reyes Gómez

20 de julio de 2008

 

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EDITORIAL

Para nadie es un secreto, al menos en el Continente Americano, que México se encuentra librando una guerra entre los débiles contra los poderosos. Un conflicto que adquiere características, según el caso de baja, mediana y alta intensidad, como la del narcotráfico, pero como todas las guerras ésta se desenvuelve en la violencia.

Hoy quisiéramos abordar el conflicto que se da entre el Sindicato Nacional Minero Metalúrgico y los dueños de las concesiones de explotación, como la Minera México del grupo industrial de los Larrea y un sindicato liderado por Napoleón Gómez Urrutia, conflicto que arropan las autoridades federales a favor de la enorme compañía de los Larrea.

En condiciones normales, esto es, si no mediara el conflicto generalizado que ha dividido al país entre los que lo tiene todo y los que luchan por sobrevivir, a Línea Directa le sería muy difícil interceder para defender los puntos de vista y la estrategia de un elegante líder minero, educado en una de las más prestigiadas instituciones del mundo occidental y actualmente legalmente refugiado en Canadá.

Sin embargo, la lucha de los miembros del sindicato minero conlleva más justicia que la de sus oponentes, los poderosos multimillonarios encargados, desde hace muchos años de la sobre explotación y sangría de los recursos minerales de nuestro  país.

El gobierno de ultraderecha de Felipe Calderón, desde su nacimiento tomó partido para defender el saqueo que llevan a cabo todas las empresas que explotan recursos de todo tipo en nuestra nación y eso pone en franca desventaja a un movimiento sindical al que le niegan el derecho de autogobernarse y elegir libremente a sus representantes.

Estando la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, encabezada en este sexenio por una persona acusada de pertenecer a importantes grupos mafiosos del hampa organizada, como fue denunciado en su momento por un famoso traficante de sustancias empleadas en la producción de drogas bajo diseño, no cabe duda que su actuación corresponderá más a la de un mafioso que a la de un funcionario que busque la equidad y el sano desarrollo de la industria minera de México.

En estas circunstancias, el Gobierno Federal ha tomado partido para restringir los derechos legales del sindicato de los mineros metalúrgicos, el mismo que fue víctima de la criminal actuación de la Minera México, cuando provocaron la tragedia de Pasta de Conchos, en la cual les negaron a sus deudos hasta el derecho a rescatar los restos mortales de sus familiares.

La familia encabezada por Germán Larrea Mota Velasco está considerada como la segunda familia más acaudalada de México al poseer el 47 por ciento del capital social del Grupo México, con una riqueza estimada en 8,226.8 millones de dólares, toda ella producto de la rapaz explotación de minerales que ejercen gracias a la explotación que incesantemente realizan de los recursos nacionales, huelga decir que el reparto de la riqueza que bajo concesión federal explotan, no tiene el mínimo sentido de equidad ni con las arcas de la nación ni con el resto de los mineros mexicanos.  

           Gerardo Reyes Gómez

14 de julio de 2008

 

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EL DERECHO A LA SEGURIDAD SOCIAL

Se cierra el ciclo. Hace más veinticinco años quien esto escribe publicó, por primera vez en México en un medio escrito, en la sección editorial del periódico El Universal, el peligro que amenazaba a nuestra sociedad debido a la “colombianización” de la vida institucional en nuestro país. La reacción del entonces embajador de Colombia en México, no se hizo esperar. Airado y sensiblemente molesto, protestó enviando una carta para ser publicada en el medido donde yo argumentaba mis afirmaciones.

Hoy, después de tanto tiempo, los hechos nos dieron la razón. El fracaso de los últimos sexenios priístas, pero sobre todo la debacle producto de las dos primeras administraciones panistas ha demostrado, más allá de toda duda, que teníamos razón. La violencia rompió todos límites que antaño mantenían a raya el fenómeno del narcotráfico.

De hecho hace meses, casi años, que la sociedad mexicana se arrepiente de haber propiciado el advenimiento del panismo al poder político en México. Una pesada atmósfera de sangrienta y cruel violencia se ha apoderado de la comunidad nacional para hacernos vivir con temor y reducir nuestra capacidad de ser razonablemente libres, como antes del advenimiento de las más recientes administraciones del panismo hipócrita y manipulador.

Para estas alturas, algunas comunidades, relativamente aisladas, situadas a no más de dos horas de la capital del país, viven en virtual estado de ley marcial. Esto es, se prohíbe la libre circulación de personas en la vía pública, después de las nueve de la noche y quien infrinja la regla corre el peligro de ser lastimado por grupos voluntarios de vecinos habilitados como vigilantes, por parte de la comunidad. Así mismo está prohibido que los lugareños vendan terrenos o propiedades a gente que no sean lugareños y las jóvenes mantengan relaciones de todo tipo con fuereños.

Si lo anterior no son síntomas de una sociedad enferma de temor, que se ve obligada a defenderse de las amenazas que observa en su entorno inmediato, entonces ¿qué lo es?

Es totalmente incongruente y demagógico que el señor Calderón se pavonee, por mencionar algún lugar, en el Palacio Real de Madrid, España, en el boato de una hipócrita corte que busca deslumbrar al ingenuo con la parafernalia diplomática y el escenario utilizado cuando fue imperio y venda al palurdo su “buena voluntad” para que éste permita la manga ancha en las inversiones y así acabar de despojar a su ex colonia de su patrimonio energético. Mientras en México, la sociedad, desesperada por los fracasos del Gobierno federal panista, vive un retroceso en sus garantías individuales y el derecho fundamental a la mínima seguridad.  

           Gerardo Reyes Gómez

30 de junio de 2008

 

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LAS BARBAS DE CALDERÓN A REMOJAR

El problema migratorio, un fenómeno internacional conectado con la globalización que, en su creciente gravedad de nuevo cuño, se ha convertido en un estigma que impide el desarrollo de muchas naciones es, también en su doble cara, un eslabón de la cadena que mantiene sujetos a los países expulsores de fuerza de trabajo. México, que desde hace lustros, padece sus negativos efectos, pronto será víctima de salvajes embates por parte de los Estado Unidos.

La Unión Europea que cuenta con algunos países saturados de inmigrados, sufre los efectos económicos y sociales de la sobrepoblación y los desequilibrios que necesariamente significan los agobiantes límites de espacio, infraestructura y capacidad económica para sobrevivir, de acuerdo a sus proyectos de vida.

La Comunidad Europea, forzada por la realidad, al descubrir que el Instituto Nacional de Estadística de España registra, que solo en ese país de cuarenta y seis millones de habitantes, más del 11 por ciento de ellos son nacidos en el extranjero, hace consciente que no habrá manera de continuar desarrollándose, si no adoptan una serie de medidas urgentes que les permitan controlar las variables económicas de creación de empleos y mantener estándares de vida deseados por la población. De otra manera agotarán infructuosamente recursos destinados al desarrollo, a la seguridad social, a la educación y a otros renglones estratégicos. Debido a ello, una nueva legislación está en puerta en la Comunidad Europea. Legislación que no en todo el mundo se apreciará como equitativa y no es la solución ideal.

En México, los intentos más serios para tratar de resolver los problemas de migración de México-EE. UU. han fracasado y debido a eso, un gran número de mexicanos indocumentados viviendo más allá del Río Bravo, son sujetos de discriminación, persecución, explotación y otras modernas lacras sociales. Sin embargo, nada podrá compararse con lo anterior, si en un momento dado los EE. UU. deciden, como hizo la Comunidad Europea con sus inmigrantes, repatriar a algunos millones de mexicanos viviendo y trabajando detrás de la frontera de la ilegalidad.

Calderón y su enormemente gris grupito de colaboradores es y será incapaz de defender, o siquiera apoyar en alguna medida, un problema que significará la amenaza del siglo XXI y el reto más grande de nuestra nación.

           Gerardo Reyes Gómez

23 de junio de 2008

 

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LA UNAM EN TIEMPOS DE POLARIZACIÓN Y ENCONO

La Universidad Nacional, en su voz más autorizada la de su rector José Narro Robles, y cumpliendo con sus objetivos sociales, anunció su participación en el polémico debate sobre el proyecto de ley de PEMEX.

Entre los objetivos de la UNAM está el enriquecimiento de la discusión, mediante las aportaciones de sus numerosos expertos científicos y técnicos que, algunos en su momento llegaron a formar la columna vertebral del otrora muy prestigiado Instituto Mexicano del Petróleo y ahora, debido a las prioridades del poder central, se encuentra constreñido y minimizado.

No podemos pasar por alto que no hace mucho, en concordancia y congruencia con la visión de Estado del grupo gobernante en el poder, se formaron desde dos meses antes de la toma de posesión presidencial, en una reunión llevada a cabo el Jueves 28 de Septiembre de 2006 en hotel Fairmont Banff Springs, en Bamff Canadá, las líneas estratégicas para llevar a cabo la privatización de los recursos petroleros mexicanos. Y de acuerdo a esas directrices se hacía necesario el control político de la Universidad.

Un año después de lo mencionado se dio un serio amago a la autonomía de la UNAM cuando en ocasión del proceso de sucesión en la gran casa de Estudios el poder Central participó en ese proceso con su propio candidato de perfil político de derecha, el doctor José Antonio De la Peña. Sin embargo, los grupos colegiados más importantes de la estructura de la Universidad, como la H. Junta de Gobierno, lograron frenar la embestida y realizar una elección libre y democrática, acorde con los cánones y lineamientos institucionales.

Entre la muy variada riqueza en diferentes disciplinas y campos de conocimiento, la Universidad cuenta con juristas, expertos constitucionalistas, administradores, sociólogos, una masa crítica de gente profundamente honesta, comprometida con las mejores causas sociales de la nación mexicana que está, como se podría decir en lenguaje vernáculo, más allá del bien y del mal. Todo ese enorme capital humano dará lo mejor de sí mismo para cumplir su compromiso con el país. Y los resultados no podrán ser mejores; esperemos con todo el optimismo del mundo que sus aportaciones sean aprovechadas, sin manipulaciones ni torcidas interpretaciones.

La agenda de las discusiones tendrá que tocar temas muy difíciles y controvertidos, como los aspectos de corrupción en la paraestatal PEMEX porque, contra lo que se cree, el sindicato petrolero, con todo su negro historial de corrupción, no logra alcanzar los linderos de PEMEX Internacional, donde se llevan a cabo operaciones mil veces más redituables que, comparadas con los cientos de hurtos, fraudes  y malos manejos del sindicato, los deja muy por debajo de sus mega fraudes. ¿Quién audita a PEMEX Internacional, la que se aprovecha y se apropia de los diferenciales de precios del crudo y de los beneficios de las fluctuaciones del mercado internacional, así como de las bonificaciones de compra y renta de equipos, como las plataformas marinas y los buques tanques? Siendo PEMEX una mega empresa con ramificaciones internacionales, también es mega compleja y extraordinariamente difícil de auditar y evaluar, pero por fortuna, no imposible.

El reto más apremiante de los foros universitarios será diseñar una estrategia para que, en caso de que la dirigencia formal del Estado decida ignorar la voluntad popular de los mexicanos, expresada en consultas, plebiscitos o cualquier otra medida lícita que no contravenga el espíritu de la Ley fundamental asentado en la Constitución, presente un frente de lucha no violenta de acciones ciudadanas encaminado a paralizar al país y hacer valer, a como dé lugar, la justicia y no dejarse arrebatar su patrimonio, por un grupo de traidores mal nacidos.

La UNAM, como parte indivisible del pueblo mexicano, tiene la palabra.

           Gerardo Reyes Gómez

16 de junio de 2008

          

 

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ESCUCHEN  LA VOZ DE LA UNAM  

Situado el hombre apenas en el umbral de la más pavorosa crisis que asolará al planeta en los albores del Siglo XXI, en donde se encuentra, más que amenazado, perdido y no acierta a vislumbrar la magnitud total de la próxima hecatombe. El egoísmo y egocentrismo proverbial de nuestra especie, son dos de sus principales debilidades que le impiden afrontar la realidad y continuarán cegando su ya de por sí, corta visión.

Como todavía somos totalmente incapaces de coordinarnos como especie, para ofrecer un solo frente mundial que intente frenar y encontrarles soluciones inteligentes y razonables a los grandes males del futuro inmediato en el planeta, las luchas parciales se entablan buscando cauces que alivien problemas específicos de injusticia que aquejan a nuestras comunidades nacionales. La lucha por la propiedad soberana de petróleo en México es una de ellas.

Así la Universidad Nacional Autónoma de México, en un arranque de valentía institucional anunció su participación con un debate interno que, de hecho se viene dando en la UNAM desde los prolegómenos del intento de despojo de que quiere hacernos víctimas el Imperio, con la complicidad declarada y manifiesta del Poder Ejecutivo Federal y sus apéndices.

La voz del rector José Narro Robles, se dejó leer en la Gaceta de la UNAM, para efectos prácticos, el diario oficial de la Universidad, en donde con toda la mesura y discreción que el caso requiere, sonó madura, analítica y conciliadora, pero firmemente decidida a participar con la verdad que poseen los más altos especialistas e investigadores, constitucionalistas, científicos, economistas, geopolíticos, en un problema que atañe hasta al último de los mexicanos. Son los intereses de la sociedad nacional en su conjunto, los que están en juego y ninguna de las partes está éticamente autorizada para excluir a ninguna de las otras, con el falso argumento de que la complejidad del problema es tanta que está fuera de la comprensión de las mayorías sociales.

La sociedad nacional, deberá escuchar las voces autorizadas de sus expertos y no solo las voces interesadas y voraces de los grupos de poder reproduciendo y magnificando los ecos del Imperio. Este no es un problema de dinero y sí, en esencia lo es de supervivencia de grupos históricamente marginados por los apetitos de insaciable acumulación de la riqueza de parte de los poderosos del planeta. Es el modelo de desarrollo mundial, lo que finalmente está en juego

Si como es deseo de todos los universitarios, las voces más autorizadas de la UNAM logran ser escuchadas en todos los confines de la nación, entonces la misión de la Gran Casa de estudios habrá sido cumplida y estará lista para el siguiente paso.

           Gerardo Reyes Gómez

9 de junio de 2008

 

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PERIODISMO NEGRO IV; LA GUERRA DE MÉXICO

Más de 450 muertos solo el mes pasado en la “Guerra de México”, y eso es más que todos los muertos estadounidenses en Irak y Afganistán en el mismo periodo. Quien piense ilusamente que esta no es una guerra se equivoca de medio a medio.

Sin embargo, hay más indicadores de que en nuestro país se libra una verdadera guerra a la cual los analistas no quieren ver como tal. Por principio de cuentas para este momento las fuerzas del narco poseen mejor y mayor armamento que las policías estatales y, en algunos casos también que las federales. Desde luego también cuentan con mejor infraestructura tecnológica en materia de comunicaciones que las fuerzas del orden, exceptuando el Ejército Federal.

Si alguien piensa que esta guerra nació por generación espontánea o por una casualidad también es un inocente empedernido o no anda sobrado de neuronas. Esta guerra no es un enfrentamiento cualquiera entre las fuerzas del bien (las autoridades) y las fuerzas del mal (los narcotraficantes). Es una guerra que obedece a estrategias y planeación. Que cuenta con sus respectivos órganos de inteligencia y personal capacitado y entrenado, muchos de ellos militarmente. Pero, tan no es espontánea que ni el Ejército Mexicano ha sido capaz de aniquilar a sus oponentes en más de un año de continuos enfrentamientos. Y no porque no haya querido, sino porque no ha podido.

Cualquiera con más de dos dedos de frente, podría inferir que en esta guerra hay gato encerrado. Que es una guerra provocada para obligar al Estado Mexicano a participar con sus fuerzas armadas, aun contraviniendo la Constitución. Cuando por décadas el ejército fue definitivamente reacio a participar en acciones policíacas, porque siempre supo los riesgos que corría su prestigio y su razón de ser. Y de dónde les llegó la inspiración a las fuerzas del bien y del mal para entablar un a guerra que a México no le proporciona  ningún beneficio, antes bien dolor, penas y muerte. Y, lo más importante una degradación social y política que hace padecer a casi todos los sectores nacionales.

En este momento hay poblaciones en la República que viven prácticamente en estado de sitio. Los usos y costumbres de una población sana y más o menos equilibrada han sido dramáticamente cambiados en forma irreversible. ¿A quién le conviene que se haya presentado este estado de cosas en México? ¿Quién tiene los conocimientos militares y la necesidad geoestratégica de llevarnos a este estado de cosas? No hay muchas instituciones en el mundo que posean el potencial militar, los recursos y los conocimientos necesarios para lograr lo que está pasando en México.

Solo el Pentágono, en directo contubernio con el Departamento de Estado, podría montar un operativo de tal magnitud. Pero espérenos, esa ha sido la buena noticia, la mala es que si las cosas le salen como las planeó el gobierno norteamericano, en México se les abrirán las puertas, para el ingreso de militares estadounidenses que comandarán, con asimetrías notorias, la autoridad que deviene del uso de las armas, gracias a la política calderonista para plegarse al Plan Mérida. Ese engendro llamado así para disimular la notoria semejanza con el Plan Colombia. Ahí dará comienzo la segunda parte de la debacle. ¡Gracias señor Calderón por ser tan “patriota y buen mexicano”!

           Gerardo Reyes Gómez

2 de junio de 2008

 

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¿A QUIÉN QUIERE CALDERÓN REGALARLE EL PETRÓLEO?

Solamente por haber sido reacio a firmar el Protocolo de Kyoto y haber permitido que la industria estadounidense lanzara a la atmósfera miles de toneladas de contaminantes que la envenenaron aún más, y aceleraron con ello el cambio climático que ahora provoca, llámense ciclones, tifones o huracanes que producen decenas de miles de muertos anuales en el planeta, George Bush Jr. es merecedor de que todos los habitantes del globo aspiremos a escupir sobre su tumba. Y recordemos, los pueblos tienen los gobernantes que se merecen.

Solamente por haber mentido al mundo inventando una conspiración internacional para acusar a Irak de estar en posesión de armas de destrucción masiva y, con ese pretexto, provocar la más injusta de las guerras que acabó con la vida de docenas de miles de seres humanos, George Bush merece que los habitantes del planeta quisiéramos escupir su calavera.

Solamente por haber utilizado al Pentágono para montar y administrar el negocio de las drogas, provocando millones de adictos dependientes del sucio negocio que produce cientos de miles de millones de dólares de ganancias sucias, dolor, degradación, amén de índices fantásticos de violencia de parte de una delincuencia organizada desde el imperio, George Bush y sus secuaces, deben ser sujetos de escarnio en el momento de su muerte y antes, si es posible. 

Solamente por ser: el fabricante, financiero, proveedor y negociante más importante del mundo en armas de todo tipo, incluyendo, claro está las de destrucción masiva, los EE. UU. y, por encima de ellos, su presidente George Bush, debe ser considerado como el criminal número 1 del planeta Tierra.

Y si a los mexicanos se nos olvida quién es George Bush, y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa hace como que no se acuerda, y pretende vendérnoslo como una alma piadosa que solamente desea todo el petróleo de los mexicanos para satisfacer sus apetitos de coleccionista compulsivo, nosotros, los agraviados en proceso de ser víctimas de despojo, tenemos todo el derecho del mundo de mentársela a los dos, y escupir sobre sus malditos huesos.

Como si todo lo anterior fuera poco, no hagamos la estupidez de olvidar que George Bush, hace apenas unos meses, abrió la puerta para que cabalgaran por el mundo, los cuatro Jinetes de la Apocalipsis, al permitir que la desmedida ambición de los banqueros estadounidenses les hiciera especular irresponsablemente en el ámbito hipotecario, provocando que la crisis económica más espantosa esté haciendo presa de todas las naciones, especialmente las más débiles y las más dependientes. La hambruna que amenaza al mundo, en cosa de meses, producirá millones de muertos en el Continente Africano, en Asia, el Caribe y el resto de Latinoamérica.  

 

 

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EL EJERCICIO DEL ESPEJO

Se equivoca quien crea que es muy fácil llevar a cabo este ejercicio. Se trata de verse, sin telarañas en el cerebro, frente a un espejo y aceptar la realidad de lo que se ve. Podemos pedirle al general Galván Galván, secretario de la Defensa Nacional, que se mire en tal espejo y conteste si honestamente cree que resistirá lo que va a ver.

¿Podrá aceptar el general que México se ha convertido en un narco-Estado, donde el poder, también de facto, compite con éxito en la detentación de la violencia indiscriminada del terror social? Podríamos hacerle la misma pregunta al señor Felipe Calderón, pero el no tiene lo que hace falta para dar una respuesta veraz y honesta a la pregunta.

Viéndose en el espejo de la realidad podría contestarnos el general Galván ¿cuántos soldados necesitaría, al ritmo con que se está dando la guerra entre el gobierno del Estado y la delincuencia organizada, para vencer en la contienda? Y que no nos diga que la esta ganando, como falazmente aseguran algunos de sus compañeros del Gabinete Presidencial. A los mexicanos no nos gusta que nos tomen como estúpidos, cuando las bajas de ambos bandos se han incrementado en cada uno de los rincones del país.

¿Se atrevería el general Galván a mencionar públicamente, el nombre de una sola de las instituciones policíacas que no haya sido penetrada por el hampa organizada y esté ajena a la corrupción que campea por todas las instituciones federales y estatales de la república? El espejo de la realidad no miente, como lo hacen los hombres que actualmente dirigen las dependencias oficiales.

¿Acaso no fue ese el sentido del mensaje urgente que envió el iracundo embajador Tony Garza a su jefe, cuando le mataron a Edgar Millán, el hombre de Washington infiltrado en la  coordinación de la policía federal (dos bajas en menos de un año, el otro fue José Nemesio Lugo Félix), para acelerar la liberación, por parte del Capitolio estadounidense, de los fondos del Plan Puebla-Panamá, ahora llamado Plan México?

¿Se atrevería el general Galván a afirmar, con los tamaños en la mano, que no sabe, o ni siquiera sospecha, que la guerra contra la delincuencia organizada en México fue diseñada, así como lo fueron otras políticas estratégicas vitales para nuestro país, en el Pentágono? Acuérdese general, no nos haga extrañar más al general Amaro que, aprobado el Plan México, tendremos a los gringos al borde de la frontera. Con acuerdos que usted, mejor que nadie conoce, para que recibamos en México, sin chistar, a los asesores estadounidenses que deberán entrenar a personal civil y militar mexicano en el uso de equipos y tecnologías para detectar cualquier amenaza por vía aérea, marítima o terrestre de potenciales enemigos de los EE. UU., especialmente en el Golfo de México, que es en donde proyecta el Imperio centrar el interés para proteger la infraestructura petrolera de una PEMEX, cada vez menos mexicana.

Usted, general Galván tiene la palabra; ¿Resistirá mirarse al espejo de la verdadera realidad, no la que fabrican falsamente  los medios electrónicos de comunicación? Dedíquese una mirada, auque sea de reojo, por decir lo menos.

           Gerardo Reyes Gómez

19 de mayo de 2008

 

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LA UNAM BAJO LA PRESIÓN AZUL

Muy pronto el doctor José Narro Robles, rector de la UNAM, tendrá que tomar una decisión crucial en su vida, de la que dependerá en gran medida el destino de la institución que encabeza.

Una decisión que podría incluir el corte del cordón umbilical que aún lo mantiene unido a la poderosa y densa sombra protectora de su antecesor, el Dr. Juan Ramón de la Fuente, quien en explicable y muy humana actitud, se resiste a pasar a segundo término y que continúa cosechando reconocimientos y honores bien ganados durante su gestión. Sin embargo, la crisis política del entorno social del país exige importantes redefiniciones.

Lo más fácil sería, como apuntan algunas actitudes del rector Narro, adoptar la posición poco comprometida de los líderes de fracción de los partidos en el Congreso: cuando permiten emitir, casi libremente, el "voto de conciencia" del rebaño copartidario. No obstante ahora el horno no está para bollos. Se dirimen en la discusión nacional lo que resta de una menguada soberanía en materia energética, y las llamadas fuerzas libres del mercado vienen por todo, para despojar a México de todo aquello que sea redituable para las empresas financieras internacionales.

El despojo total está a punto de consumarse en los próximos meses con el concurso manifiesto de los dos principales partidos políticos del espectro, el PRI y PAN, y si instituciones como la Universidad Nacional, se muestran dubitativas para adoptar la defensa del patrimonio de los mexicanos, la historia hará escarnio de una institución que aún se considera garante de la justicia y de las mejores causas de los mexicanos.

Ya es sintomático que el nombre del rector haya sido propuesto por el PRI para participar en el foro de discusión energética, armado por las fuerzas del Estado. Sin embargo, no está dicha la última palabra porque en alguna ocasión, en largo como confidencial coloquio de dos, el doctor Narro Robles fue capaz de convencerme, más allá de toda duda, de que estaba tratando con un universitario honesto, integro e intachable que anteponía los intereses de México y de la UNAM sobre cualesquiera otros.

También es cierto que la actual crisis política nacional no tiene paralelo en México en las últimas décadas, porque inciden en ella formidables fuerzas extranacionales civiles y militares. Los intereses del Pentágono son tan evidentes, como el hecho de haber enviado a México intempestivamente, al secretario de la Defensa estadounidense Robert Gates, para  presionar a las autoridades de un cada vez más débil gobierno mexicano. Sin embargo, no perdamos la correcta perspectiva. Es en el Pentágono, o bajo su inspiración directa en sus think tanks, donde se diseñan las estrategias geopolíticas del Imperio que afectan a nuestro país, así como a la geoestrategia continental que pretende frenar la, hasta este momento exitosa arremetida disidente de América Latina, en contra de los excluyentes e insaciables apetitos del imperio.

Reconocemos los retos a que se enfrenta el rector Narro Robles, pero aún así, no dudamos que con su gran calidad, inteligencia e integridad universitaria sabrá sortear las amenazas a las que irremediablemente se enfrentará.

           Gerardo Reyes Gómez

12 de mayo de 2008

 

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CANANEA EN PIE DE GUERRA

La respuesta que dio a los medios de comunicación Javier Lozano Alarcón, el testaferro de Los Pinos en materia del Trabajo y Previsión Social, cuando le preguntaron a valores entendidos, por qué Calderón no estuvo presente en la celebración del primero de Mayo, Día del Trabajo, merece quedar grabada con letras de oro en el libro de las más grandes estupideces de la política mexicana. Cuando dijo así: “Porque el Día del Trabajo no es un día de celebración oficial”.

Sin embargo, no nos engañemos, la “brillante” respuesta no es producto de la inmensa estulticia de Lozano Alarcón, a quien a fin de cuentas le pagan para bañarse en el lodo y decir lo que le ordenan. No, la respuesta es exponente y sintomática de la actitud de todo el gabinete panista-calderonista.

Si durante décadas los gobiernos mexicanos festejaron el día de los mártires de Chicago con eventos, como un magno desfile obrero y, al menos en apariencia, se emitían loas a las fuerzas trabajadoras de México y, además, las organizaciones obreras tenían la oportunidad de manifestar sus demandas y posiciones políticas, frente a las posturas proempresariales del régimen. Ahora, de buenas a primeras, llegó el nuevo poder presidencial calderonista y le dio otra lectura muy diferente a los usos y costumbres de los gremios obreros, pasándose por debajo del arco del triunfo, las tradiciones que durante generaciones brindaron unidad social y política a importantes grupos mayoritarios, con los que México continúa en deuda. ¡Qué poca M… 

Por actitudes como la que mencionamos el país se encuentra dividido y bien se ve que, por lo menos, requiere de dos presidentes: uno legítimo y el otro de facto pelele que, en contra de la mayoría de los mexicanos tiene la sartén por el mango y el reconocimiento diplomático internacional. Pero el país fracturado está presente en toda la vida política nacional.

Que “las estadísticas oficiales muestran que ha disminuido el nivel de huelgas en el país”, afirma Lozano, el marrullero gangster vocero de Los Pinos en materia de Trabajo y, sin embargo, como hongos en los húmedos y fértiles terrenos del descontento laboral, brotan los más serios intentos de la renacionalización de la industria minera en México.

Los mineros de Cananea, la de Minera México, (y no por ello menos mexicana) el nido tradicional más auténtico del sindicalismo nacionalista en México, se encuentra en pie de guerra, defendiendo sus intereses y, de paso, los de todo el importantísimo y sufrido gremio que, desde los tiempos de la colonia, representó el sector de los explotados, oprimidos y olvidados. Y si Calderón no los ve es porque su maldita ceguera se lo impide. Una ceguera producto del interés y la desmedida codicia de alguien que nunca tuvo nada, comenzando por principios, valores y sentimientos patrios.

           Gerardo Reyes Gómez

05 de mayo de 2008

 

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CALDERÓN DA PALOS DE CIEGO

Las más recientes derrotas del Estado mexicano en el control de la Delincuencia Organizada nos muestran una vergonzosa situación donde la autoridad de federal, no tiene nada que hacer ante un fenómeno inédito en México y en el mundo.

Una balacera que arroja trece muertos y en una noche y una apreciable cantidad de heridos, a lo largo de tres kilómetros de una avenida en Tijuana, demuestra más allá de toda duda que el fenómeno de la violencia esta lejos de ser controlado por la autoridad federal del Estado sea ésta civil o militar.

Yéndonos a los orígenes del caso, podemos asegurar que Felipe Calderón y su equipo de incapaces colaboradores en todos los niveles, nunca ha tenido oportunidad de tomar en sus manos el timón de la nave del Estado.

Por principio de cuentas “los expertos de Calderón nunca han intentado una redifinición actualizada de lo que es la delincuencia organizada en el siglo XXI (Redes globales de organizaciones al margen de las leyes de las naciones) La gente Calderón no conoce las características que posee una moderna organización  global que se vale de la porosidad económica internacional y, especialmente la financiera, para aumentar su penetración en amplias regiones y territorios.

Para Calderón, la más “brillante” de sus ideas consistió en repartir los principales puestos de la seguridad del Estado entre sus amigos a quienes les debía importantes favores conectados con su proceso electoral. No cuenta con ningún experto de nivel nacional y mucho menos en el internacional que le diera a conocer que la delincuencia organizada internacional controla el 20% de la economía mundial (dato avalado por el Fondo Monetario Internacional). Un enorme aparato dirigido por profesionales de alto nivel económico y financiero, que lo mismo trafica con armas, petróleo, materias primas, y esta imbricado con renglones tradicionales de la economía normal o clásica sin puntos de contacto con la delincuencia.

Sin embargo, el crimen organizado, por el volumen de recursos que maneja, controla aspectos tan importantes como la fabricación, renta y operación de modernas torres marinas de extracción de petróleo y una empresa como Hallyburton, por mencionar una cualquiera, son las encargadas de acometer la avanzada de sus operaciones y sobornar a los altos ejecutivos de las empresas petroleras nacionales latinoamericanas. En el caso de México tratan con los más altos directivos y hacen sus negocios en miles de millones de dólares con PEMEX Internacional, con sede en EE. UU. sin siquiera tomar en cuenta a los cuadros bajos de la administración de la paraestatal mexicana.

La empresa Halliburton posee vínculos directos con el Pentágono y obtiene de ellos apoyos a nivel militar, no solo por el peso de su influencia en el Departamento de Estado, sino porque tiene asignadas tareas de penetración geoestratégica en Latinoamérica. Ellos arguyen que están obligados a hacer negocios de esa manera porque si no lo hicieran perderían su posición ante las agresivas prácticas de importantes oligarcas rusos se han adueñado de un amplio y creciente mercado.

Contando con la enorme liquidez, como la que posee el crimen organizado, tienen a su servicio la mejor asesoría técnica y financiera del mundo, la que les ha recomendado invertir en casos de privatizaciones nacionales. Por ello están como zopilotes a la vera del camino de los procesos en los cuales pueden hincar el diente para llevarse la tajada del león de una privatización, como la que está empeñado Calderón en sacar adelante en México, a como de lugar, en contra de la resistencia ciudadana, encabezada por López Obrador, así le cueste al PAN la Presidencia de la República el próximo sexenio.

           Gerardo Reyes Gómez

28 de Abril de 2008

 

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Acéptelo, señor Calderón, usted últimamente volvió a dividir al país en dos grandes bloques: uno, de aproximadamente 30% de los mexicanos que están dispuestos a vender sus convicciones, y el otro del 70% que esta listo para defender sus principios y el patrimonio nacional.

En el primer bloque están alineados los poderosos: los empresarios, los banqueros, la alta burocracia, los concesionarios, los propietarios, terratenientes, la crema y nata de una sociedad privilegiada e insaciable de bienes y poder. Pero sobre todo, aquellos que vieron en forma natural que usted, señor Calderón, nos haya impuesto, violando la Constitución, a un extranjero en la Secretaría de Gobernación.

Usted, señor Calderón mantiene a Juan Camilo Mouriño en Palacio Covián, en contra de la voluntad de la mayoría de los mexicanos como si fuera su más delicioso sueño de verano. Pero con ello continúa ofendiendo la inteligencia y sensibilidad de los mexicanos, quienes estamos convencidos que un corrupto traficante de influencias no es la mejor opción para dirigir la política interna de nuestro país. No existe ética ni dignidad en su decisión y usted, y solo usted, es el responsable.

Sin embargo, con todo, eso no es lo más grave. Usted, señor Calderón y su “amiguito”, han formado una amenazante dupla para ceder los derechos de propiedad de los mexicanos, en materia energética, a las empresas que ejercen la hegemonía sobre el mercado internacional del comercio del petróleo, en detrimento de los intereses nacionales. Para ello han utilizado una feroz guerra mediática cuyo núcleo lo forma el duopolio de la comunicación electrónica de la televisión y la radio. Difunden abiertamente la mentira, disfrazada de opinión libre y llegan al extremo de manipular en forma indigna y degradante la verdad histórica.

Ahora la tecnología de las comunicaciones no está al servicio de la sociedad, sino de aquellos que manipulan el sentido político impuesto por los grupos de poder económico. Es un burdo intento de legitimar la cesión del patrimonio nacional a manos extranjeras, pero claro, eso no es gratis. Los traidores, Calderón y sus socios, obtendrán sus carretadas de billetes, mientras las mayorías nacionales, las víctimas del despojo, continuarán cabalgando como desarrapados jinetes de una eterna Apocalipsis de hambre, carencias e injusticias.

La hordas de comunicadores falaces, las decenas de intelectuales orgánicos al servicio del mejor postor, venden como barata mercancía su “opinión autorizada” al mejor postor, por el momento a la dirigencia del Poder Ejecutivo Federal. Les va en ello su supervivencia y su privilegiado modus vivendi, sus niveles de ingreso y su calidad de vida. A ello los mueve la despiadada lucha por la chuleta, o como diría Juan Camilo, “el chuletón”. Esta en peligro todo el sistema de complicidades orgánicas e institucionales que ha tomado un siglo construir a una derecha super privilegiada que, al mismo tiempo ha fomentado la creación de millones de compatriotas viviendo en la pobreza extrema.

La hora final de las definiciones está cercana y si la mayoría de los mexicanos no damos la batalla final, se nos diluirán y escaparán por entre las comisuras de las manos, las esperanzas de entregar al país lo mejor de nosotros mismos en defensa de nuestras convicciones y conciencia nacional.

           Gerardo Reyes Gómez

21 de Abril de 2008

 

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HONOR A QUIEN HONOR MERECE

Como una ráfaga de viento fresco huracanado, que en tiempos de contingencia ambiental barre con los aires contaminados del altiplano mexicano, así llegó la voz clara y valiente de Rafael Correa presidente constitucional de la hermana República de Ecuador. Y ese hombre, líder indiscutible de su pueblo, nos dio una lección viva y en directo de la nueva diplomacia latinoamericana.

Comenzó, continuó y terminó su estancia en México hablando con la verdad, sin tapujos, aunque respetuoso y cuidadoso para no ofender innecesariamente la sensibilidad de sus anfitriones. A preguntas frontales de los medios, ese líder carismático y abierto, contestó sobre los últimos movimientos cismáticos en las cúpulas militares de su país y sin ambages contestó que ellos se debieron a infiltraciones de la CIA en las fuerzas armadas de su país y ¡ojo, mucho ojo! mencionó que como sucede en muchos otros países de nuestra América Latina ellos, los ecuatorianos no eran la excepción. Verdad de a kilo que laceró nuestras conciencias.

En este tono de su discurso Correa abundó que ellos “no sería colonia ni patio trasero de nadie” y eso, aunque dolió, tuvimos que reconocerle que dio en el blanco. A preguntas específicas de sus entrevistadores el primer mandatario ecuatoriano reconoció que sus sistemas de inteligencia también habían sido infiltrados por la CIA, cuyos cuerpos pasaban información estratégica de Ecuador a Colombia, con cuyo presidente aún mantiene una importante controversia, y después la daban a conocer al presidente ecuatoriano.

En México, en este espacio de información política, desde nuestra humilde perspectiva, también hemos denunciado en no pocas ocasiones que nuestros servicios de inteligencia han sido penetrados, pero como la tendencia oficial es entregar todo tipo de instituciones al control estadounidense, entonces nuestras autoridades adoptan el cada vez más cínico papel de ciegos y sordos. Sabemos, porque no podemos hacernos tontos, que todos los niveles de gobierno en México están penetrados por los servicios de inteligencia del imperio y que el operador principal funge actualmente como Procurador general de la República. El caso del aseguramiento de más de 200 millones de dólares en efectivo, el más grande aseguramiento de su tipo en nuestra historia, era parte del producto de una organización de la delincuencia organizada que amparada bajo la protección de las más altas autoridades federales panistas, operaba y continúa operando bajo la protección presidencial y ahí, no hay para dónde hacerse. Sin embargo, el pequeño señor Calderón con sus dos únicas neuronas es incapaz de resolver lo que no esté hecho para un Sherlock Holmes purepecha.

En fin, que el presidente Correa nos ha dado una muy bienvenida lección de cómo viene evolucionando una nueva clase de líderes latinoamericanos, los que prioritariamente defienden los intereses de sus pueblos, antes de servirle de lacayos al imperialismo. Estamos seguros que Calderón desestimó la recomendación de dejar de ser líder de derecha, para convertirse en líder socialista. Simplemente no está en su naturaleza. Enhorabuena y gracias presidente Correa.  

              Gerardo Reyes Gómez.

14 de Abril de 2008

 

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LA DEMAGOGIA BASADA EN EL TERROR

Con Ciudad Juárez en estado de sitio y prácticamente bajo la Ley Marcial, parecería que el régimen del presidente de facto ha ganado la batalla contra la delincuencia organizada, pero no es así. De hecho esta es la primera gran derrota de Felipe Calderón y permítanme explicarles porqué.

Enviar miles de elementos militares, pero no de fuerzas regulares del Ejército para amagar a los escuadrones delictivos del narcotráfico, sino a las fuerzas especiales y cuerpos de élite, entrenadas en los EE. UU. los cuales no han llegado hasta allá para detener y juzgar a los malhechores. De hecho no existe en Ciudad Juárez la infraestructura jurídica para enfrentar, ni siquiera medianamente, el fenómeno de sobresaturación delictiva que desde hace muchos años ha padecido la sociedad juarénse. Para estas alturas el espíritu delictivo comunitario ha hecho presa de la mayor parte de la sociedad. Sus juventudes están acostumbradas a la violencia y sus autoridades nacieron y se desarrollaron en la impunidad más descarada de que se tenga memoria en México.

Fueron demasiados años de distorsionar el sentido de la justicia y la equidad; no nos engañemos, esto se ha llevado a cabo bajo la égida del panismo. Y si alguien cree, como el mismo Consejo de Seguridad Nacional parece creerlo, que poniéndole una pistola escuadra calibre .45 apuntando a la cien de cada ciudadano se aminorarán los índices delictivos, están más que equivocados. Apenas se retiren los efectivos del Ejército, la población de Ciudad Juárez volverá a retomar su modus vivendi, sin que alguien pueda detenerlos con medidas de fuerza, como las que ahora están desplegado las fuerzas verdes ante una sociedad más escéptica que convencida.

Se equivoca Calderón si cree que la violencia se combate con el miedo. Se requiere mucho más que eso para concientizar a miles de personas que están, desde hace decenios, acostumbradas a vivir con el miedo al lado. El miedo que les han provocado por lustros las pequeñas y grandes bandas de delincuentes que hicieron del terror su modus operandi, y convirtieron una ciudad, cuna de la Revolución Mexicana, en un nido de atrocidades de fama mundial por sus inauditos feminicidios y ataques sistemáticos al derecho a la vida de cientos de mujeres que fueron ejecutadas en forma despiadada ante la complaciente mirada de las autoridades locales y estatales e, incluso, bajo la mismísima mirada cómplice de la autoridad presidencial, durante el sexenio de Vicente Fox y su pareja. Primero para encubrir el vil comercio de tráfico de órganos vitales para surtir la demanda del mercado estadounidense y luego, solo para satisfacer los más deleznables instintos de grupos de delincuentes interesados en mantener, contando con la impunidad oficial, a una sociedad aterrorizada viviendo bajo la ley del hampa organizada.

El renglón de las enormes ganancias ilícitas logradas por esos cuerpos delictivos, no ha sido tocado y téngalo por seguro el lector, que ese no desaparecerá, así les manden otros diez mil soldados de élite y a sus corruptos generales.

Por ello lanzamos un reto: se aceptan apuestas, porque lo mismo sucedió en la ciudad de Nuevo Laredo el año pasado y fue un fracaso. Sr. Calderón, ya basta de demagogia barata panista, que solo sirve para desprestigiar aún más al Ejército.

              Gerardo Reyes Gómez.

31 de marzo de 2008

 

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LA TRAGEDIA DE LA IZQUIERDA EN MÉXICO

No todos tienen siempre presente el origen del Partido de la Revolución Democrática y tienden a olvidarse de sus raíces. El PRD fue incubado en el vientre del PRI, conocido también como partido oficial. Ahí el huevo de la serpiente encontró las condiciones propicias para su gestación y, claro, tomó algunas cosas buenas y otras que no lo fueron tanto.

En las pasadas semanas el PRD, nido de lo mejor de las esperanzas populares, se topó con muchas de las lacras que le dieron vida, producto de la herencia maldita. Un partido formado por personalidades que en su momento chocaron con una pared de concreto armado que inhibía su crecimiento y consolidación. Frustrados de tanto conservadurismo político, se escindieron de la médula del anacrónico partido y, como el Ícaro libertario,  pretendieron volar solos. Pero ya estaban marcados de origen. Y entre sus filas se encontraba un buen número de traidores. El mismo Cuauhtémoc Cárdenas, su primer candidato presidencial, no podría lanzar la primera piedra, porque no está libre de la culpa original.

Jesús Ortega, cuyo principal mérito ha sido siempre venderse al mejor postor nunca ha sido un líder nato que brille con luz propia, es un empedernido trepador con un olfato privilegiado para otear las debilidades sus copartidarios ofreciendo siempre soluciones burocráticas para curar sus deficiencias. Pero alguna gracia debía tener y esa es unir en su torno a buen número de mediocres, conocidos con el nombre de “Los Chuchos”.

Con estos antecedentes, a los reaccionarios en México les fue muy fácil planear una estrategia ganadora. Les bastó poner en práctica el antiguo principio de: “divide y vencerás”. Los Pinos y la ultraderecha conservadora ya tenía al enemigo: Andrés Manuel López Obrador, el hombre más temido y odiado por las elites mexicanas, y también tenían al traidor: al “señor del Los Chuchos”.

Con esos ingredientes básicos las elites económicas y políticas mexicanas echaron a caminar su maquinaria mediática y política para intentar despedazar al PRD, porque su verdadero líder se atrevió a oponerse a entregar PEMEX a los intereses del capital petrolero internacional, amenazando con llevar la lucha, si fuera necesario, al terreno de la confrontación armada.

Sin embargo, en esta lucha, no debe olvidarse, hay valientes patriotas y astutos cobardes y traidores. Y en medio de ellos los hipócritas santurrones del PAN y los emboscados vendidos del PRI, como Labastida, Beltrones y Gamboa, que están llevando a nuestro país a la confrontación, sabiendo que tienen de su lado al Ejército y al cada vez más robusto aparato de seguridad del Estado.

El PRD todavía tiene un soplo de esperanza, pero si, como pretenden el PAN y el PRI, lo despedazan, el camino del no retorno a la violencia es la única salida. Lo sentimos por México y por los patriotas mexicanos que están dispuestos a morir por racimos en defensa de nuestros recursos y soberanía.

              Gerardo Reyes Gómez.

24 de marzo de 2008

 

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LATINOAMÉRICA AMENAZADA

La semana pasada ocurrieron importantísimos eventos que han quedado para la historia de la vida internacional latinoamericana, pero como un chispazo apareció una foto que dio la vuelta al mundo varias veces: una foto, tomada en la última reunión de Río, en la que la mirada plena de furia e impotencia del presidente Rafael Correa del Ecuador le dirige su contraparte Álvaro Uribe, presidente de Colombia.

Esa mirada con la que en México se sintetiza una mentada de madre, habla por sí sola de la traición que sintieron los países latinoamericanos cuando el mandatario colombiano se prestó a agredir a una nación hermana, bajo la inspiración directa de los EE. UU.

La violación del espacio territorial ecuatoriano no se dio con el auspicio del pueblo colombiano, fue producto de una maquinación geopolítica del Departamento de Estado con el apoyo del Pentágono. Pero también fue un claro aviso a todos los países de la región: Así se harán las cosas en el futuro.

El presidente Correa, en una respuesta algo más meditada, propone que EE. UU.