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JUEGOS DE PODER
CALDERÓN "CHAMAQUEADO" EN EL ACUERDO EDOMEX Por Rodolfo Sánchez Mena (LD 08-03-10) E-mail: sanchemena@yahoo.com Felipe Calderón Hinojosa resultó “chamaqueado”, al firmar en el Estado de México un acuerdo de paquete fiscal y electoral, que lo ha exhibido políticamente por faltar a su palabra y mentir repetida y públicamente al insistir en que él no ha tenido nada que ver y solo es una victima propiciatoria de Gómez Mont-Nava y hasta del PRI. La decisión de Calderón de faltar a su palabra, al no cumplir lo pactado del paquete fiscal y llevar a cabo la alianza PAN-PRD, PT-Convergencia, ha desatado una crisis política nacional. La crisis se manifiesta en una fractura al interior de su gobierno y de su partido, ante la evidencia del fracaso de la estrategia de la alianza PAN-PRD. La crisis no ha parado solo ahí, se alimenta de mayores dificultades para negociar la contra-reforma política de Calderón y de una Ley de Perdón Adelantado, que permita a las fuerzas armadas superar el costo que tendrá en el próximo sexenio la fallida guerra contra el narcotráfico, esto es, las demandas por desapariciones forzadas. Calderón al faltar a su palabra y a su firma, tanto en el paquete fiscal como electoral, unificó a los gobernadores y a la dirigencia del PRI, al no cumplirse lo pactado en materia fiscal con los estados y por enfrentar alianzas ponzoñosas del PAN-PRD. La decisión unánime adoptada por el PRI es dar prioridad a ganar las elecciones estatales y presidenciales. Lo demás es aleatorio y táctico. Calderón busca desesperadamente una salida al confrontar a la cúpula del PRI, para lograr un nuevo acuerdo con una facción a la que le prometa su apoyo sucesorio que le permita maniobrar un espacio de respiro y negociación, ofreciendo ahora sí cumplir través de Gómez Mont. La decisión de Calderón de acordar por escrito y firmar un convenio-compromiso, endosado por su empleado el presidente del PAN, César Nava y por el secretario de Gobernación Fernando Gómez, de no realizar el PAN alianzas electorales, es el origen de la crisis política de Calderón. Calderón ante la toma de decisiones improvisadas y erróneas, se empeña en endosar la factura a los que tiene a su alcance. Primero amenazando con correr a Gómez Mont; luego, ante la imposibilidad de hacerlo, culpa a César Nava, de ser el responsable de acordar las alianzas del PAN. Por último culpa al PRI de sus mentiras y de faltar a su palabra. Para seguir la tónica calderonista, tanto Nava como Gómez Mont culpan ahora al PAN del incumplimiento del acuerdo en materia fiscal. De esta manera pretenden hacer responsable al PRI que el PAN se aliara al PAN. O sea ganarle a como de lugar. Calderón ha decidido culpar al PRI de las alianzas y de la parálisis electoral, como estrategia electoral. Busca revertir el avance político electoral del PRI ante el fracaso de la alianza PAN-PRD y frenar su ascenso a la Presidencia de la República; de eso se trata. No hay más. Calderón no da para más. Ha demostrado ampliamente su fracaso como estratega político, después de las elecciones intermedias donde la derrota histórica del PRI abrió la puerta del regreso a Los Pinos, Calderón no se ha anotado un solo acierto. Su última aportación a su historial como estratega fracasado es la de ser el artífice de la alianza electoral del PAN PRD que le costó una fractura al interior de su partido el PAN con la facción Fox- Espino –Gómez Mont. Calderón al fallar su estrategia aliancista, busca compartir con la facción disidente la responsabilidad de la derrota, para que cierren filas ante el PRI. La estrategia electoral de Calderón se dirige a mostrar a un PRI fracturado y confrontado por diferencias copulares en la definición de la candidatura presidencial. Como ellos mismos explican, eso ya les dio resultado al confrontar a Gordillo contra Roberto Madrazo y al candidato contra el TUCOM. Como ya dio resultado esta jugada se recurre al viejo truco de exhibir a un grupo que ha llegado a un acuerdo, en este caso, Calderón Paredes y Peña Nieto, para provocar la reacción de miembros de la cúpula y aspirantes que han quedado fuera del acuerdo sucesorio. La estrategia electoral de Calderón no podrá modificar la realidad en marcha. Es inevitable el triunfo del PRI contra la alianza PAN-PRD por que tiene como eje central apostar a la fractura del PRI, dividirlo, confrontarlo con sus propios candidatos para que salga ganando la derecha. La apuesta de Calderón por la alianza PAN-PRD es la derrota del PRI con el PRI. Pero esto no va a suceder. Pronto veremos la derrota de la apuesta de Calderón que terminará derrotado y sin palabra.
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