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| LA POLÍTICA
INTERNACIONAL; UNA CORTINA DE HUMO Por Gerardo Reyes Gómez (LD 010-09-01) Los
mejores asesores del Poder Ejecutivo, sin escatimar esfuerzos ni desvelos,
se exprimieron las dos más creativas neuronas de sus atribulados
cerebritos, para diseñar el programa de la “Cortina de Humo”; un
programa destinado a utilizar el viaje del presidente a Washington para
ocultar detrás del mismo las acciones de limpia que se llevaron a cabo en
México, mientras los reflectores de la televisión iluminaban los
escenarios de la Casa Blanca y los espacios aledaños. Las
acciones más relevantes a cubrir por la cortina de humo fueron: la
expropiación del 45% de los ingenios azucareros; el arribo del
delincuente de cuello blanco, pero de cola negra, Carlos Cabal Peniche,
quien llega cubierto de impunidad, porque en México, como en otros
lugares del planeta, las prisiones son, parafraseando al Tigre Azcárraga,
para los jodidos, no para los millonarios; luego, los acuerdos de la PGR
para hacer a la DEA partícipe
de los multimillonarios bienes asegurados a los narcotraficantes (esto es,
darles su tajada del pastel); también, avanzar en la política que
permite a las empresas estadounidenses construir plantas de generación de
energía eléctrica dentro de nuestra zona fronteriza del norte; asimismo,
disfrazar el “permiso” a Carlos Salinas de Gortari para visitar México,
en días que no ensombrecieran al Fox (superstar); y finalmente, preparar
a la opinión pública para la reaparición del ex presidente Ernesto
Zedillo en el ámbito de los medios de comunicación; y quizá alguna otra
sucia o impopular acción que, por el momento, se nos escapa. Como
puede observarse la lista de los asuntos a ocultar detrás de la cortina
de humo es larga pero, por más que la administración foxista generó
humo en cantidades industriales, la capa no fue lo suficientemente densa
como para engañar a los bien entrenados ojos de los más puntuales críticos
de “Línea Directa”. Intentando
adoptar un método para analizar las acciones que el foxismo trató de
ocultar, comencemos por la expropiación de los complejos azucareros. Es
evidente que existen conductas corruptas de parte de aquellos que fueron
beneficiados por la adquisición de los ingenios, pero la clase
empresarial considera una traición del foxismo el acto de expropiación,
aunque haya sido anunciado que en un año y medio éstos serán vueltos a
reprivatizar. No hay culpas ni culpables, entre los amigos de Salinas,
Zedillo y el mismo Fox. Todo el asunto huele tan mal que el tufillo llega
hasta Dinamarca. El
procurador Macedo de la Concha, en un arranque de vívido patriotismo
anunció, pero en Washington, que su institución estaba extraditando físicamente
a Cabal Peniche, lo que no les dijo es que, como a cualquier esclavo
preso, éste, por más delincuente que fuera, quedaría libre al pisar
suelo mexicano, aunque sujeto a causa judicial. El financiero incómodo se
está carcajeando gracias a las buenas noticias del patriota Macedo. Para
que los miembros del gobierno estadounidense no se rieran demasiado, la
agencia antidrogas DEA le propuso a Macedo que se repartieran el botín
incautado a los narcotraficantes mexicanos. Así que, ahora el gobierno
yanqui podrá reclamar al gobierno mexicano alhajas, casas, automóviles,
paquetes de billetes y otros tipo de bienes, como aviones, yates y
embarcaciones, que eran propiedad de los mexicanísimos narcos. En
el caso de las empresas estadounidenses que fueron autorizadas por el
actual secretario de Energía para construir plantas generadoras de
electricidad en nuestro territorio, hasta los mismos legisladores del
Estado de California, USA, denuncian que su país está abusando de la
miseria de una nación que se presta a recibir industria contaminante a
cambio de cacahuates. Dentro
de los asuntos ocultos del foxismo, el presidente “Super Estrella” nos
dio la pauta, cuando en uno de sus más importantes discursos pronunciados
en la ciudad de los cresos de las riveras del Potomac, hizo un público,
como claridoso reconocimiento al ex presidente Zedillo, admitiendo que fue
gracias a su antecesor que se dio la transición a la democracia en México.
Lo que explica, con creces, de qué color son los grilletes que tienen
encadenado a Francisco Barrio, el contralor de la Federación, y que le
impiden enjuiciar a tanto corrupto funcionario zedillista, así como al
mismo ex presidente de los chistoretes malos y peores gustos. Y para terminar con esto, que resultó un larguísimo temario oculto, tenemos el caso de Raymundo Rivapalacio, el ahora ex director del periódico Milenio Diario, quien fue prácticamente obligado a renunciar aprovechando la ausencia de Fox en el país, debido a que se le atribuyó la responsabilidad principal en ese diario, por haber denunciado el affair del “Toallasgate” y, cuando ya estaba advertido de no hacerlo, enumerarle sus verdades a Jorge Castañeda, en la Revista Milenio así como haber inspirado a Lewis y a Carroll para contar el cuento de Alicia en el País de las Maravillas. En un acto del más puro autoritarismo presidencial, Fox lanzó la piedra y, desde Washington con amor, escondió la mano. |
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